Cómo funciona la economía para Dummies – Resumen del capítulo 1

Como mencioné en la entrada anterior, hoy comenzamos con el resumen del libro «Cómo funciona la economía para dummies», de Leopoldo Abadía.

Parte I: Qué es eso que llamamos economía

 “La economía es tan fácil que incluso los economistas podemos dedicarnos a ella…”

La economía no es sólo jugar en bolsa. Es algo mucho más complejo, una ciencia que afecta de lleno a nuestras vidas. Todos somos productores y consumidores, y todos nos enfrentamos diariamente a la administración de nuestros recursos. Por ello, es básico conocer cómo funciona la economía.

Capítulo 1 – La ciencia de la escasez

La ciencia económica parece pensada expresamente para que no se entienda. Es suficiente con acercarse a la sucursal de nuestro banco o caja de ahorros para que el encargado nos asalte con un galimatías que seguramente no entiende ni él.

Hay que hablar claro y que se entienda. Nos dicen: “el origen de la crisis económica que ahora nos asalta está en los activos de escasa calidad crediticia…” Hablando así de raro, lo único que se consigue es que las personas desconecten porque no entienden por dónde van los tiros. En cambio, si en lugar de todo ese rollo dices que la causa de este embrollo de la crisis son las hipotecas porquería que se concedieron a personas sin ingresos, sin trabajo y sin propiedades (personas a las cuales no prestarías ni siquiera 5 euros), entonces resulta que la gente lo entiende.

En definitiva, que tanto a mí, como autor de este libro, como a quien sea que te proponga una inversión o un negociete, hay que exigirle siempre que hable de forma inteligible. Hablar raro es una manera de mentir.

Y a todo esto, ¿qué es la economía?

El diccionario de la Real Academia Española define economía como:

  • “administración recta y prudente de los bienes”.
  • “Riqueza pública, conjunto de ejercicios y de intereses económicos”.
  • “Estructura o régimen de alguna organización, institución o sistema”.
  • “Escasez o miseria”.
  • “Buena distribución del tiempo y de otras cosas inmateriales”.
  • “Ahorro de trabajo, tiempo, dinero…”

Definición de economía de mercado: “sistema económico en el que los precios se determinan por la oferta y la demanda”.       

 Definición de política: “ciencia que trata de la producción y distribución de la riqueza”.

 La voz economía da para una buena colección de acepciones que hablan de una ciencia que nos toca a todos muy de cerca. Porque, en otras palabras, la economía es aquella ciencia que estudia cómo las personas y las sociedades toman las decisiones que les permiten obtener el máximo beneficio a partir de sus recursos limitados. Y eso es válido en todos los ámbitos: países, empresas y personas. O sea que nos toca también a ti y a mí.

Cuando una señora le dice a su marido que no llega a fin de mes, está hablando de economía. Y cuando el marido le dice a su mujer que le han subido el sueldo y que, sumado con lo que gana ella, ahora podrán comprarse el sofá que tanto necesitan, también están hablando de economía.

 Por lo tanto, todo el mundo habla de economía; y hacerlo es preguntarse cosas muy sencillas:

  • Cuando los políticos y banqueros dicen que podemos endeudarnos más y lo presentan como una buena noticia, ¿de verdad es una buena noticia? Porque en mi casa, cuando yo me iba endeudando cada vez más para poder pagar los recibos de los colegios de mis hijos  lo considerábamos una salida a la desesperada, pero nunca una buena noticia.
  • Cuando hoy hablan de más de cinco millones de parados y mañana dicen que el número es de tres millones y medio, ¿es que los gobernantes son una maravilla o es que han cambiado el método para contar los parados?     
  • Cuando se gasta más de lo que se ingresa (lo que se llama déficit), en mi casa es una mala noticia. Pero esa gente, políticos y banqueros, habla de déficit con una tranquilidad pasmosa.

Se trata de cuestiones que hacen que la economía esté siempre presente en nuestras vidas. Por eso, debemos estar bien informados. Para que, si llega la hora de negociar un crédito o un fondo de pensiones con una Caja de Ahorros no nos den gato por liebre. O que si un político dice algún disparate tengamos argumentos para responderle y decidir si vamos a volver a votarle o no.

   Todo, pues, tiene algo que ver con la economía. Los economistas dividen la teoría de su ciencia en dos grandes secciones:

  • La macroeconomía, que ve la economía como un todo orgánico.
  • La microeconomía, concentrada en las personas y los negocios individuales.         

Te hablaré más detalladamente de ambas en el capítulo 4.

De lo que no cabe duda es que la economía no es una ciencia exacta, como corresponde a una disciplina que tiene como activos participantes a esos seres tan impredecibles que somos las personas.

 Hay, sin embargo, un concepto que sí puede considerarse clave en la ciencia económica: la escasez. Es la limitación de los recursos disponibles. Eso es lo que crea la necesidad de que exista la economía. No tenemos de todo y por lo tanto los seres humanos nos vemos ante la necesidad de administrar para conseguir, mediante la producción o el intercambio (o su equivalente, la compra), aquello que nos falta. Si tuviéramos todos absolutamente de todo, ¿para qué íbamos a necesitar nada? La economía no tendría entonces razón de ser y todos seríamos la mar de felices.

Por desgracia, la escasez existe y la infelicidad también. Y para intentar paliar una y otra, las personas deben tomar las decisiones pertinentes sobre qué producir y qué consumir.  Según el papel que desempeñen, esas personas serán productoras o consumidoras, las protagonistas principales de la economía, los motores sin los cuales ésta no se movería. A ellos se podría añadir aún otro rol, el de los economistas, que se autodefinen como aquellos que “analizan las decisiones para maximizar la felicidad en un mundo marcado por la escasez”.

Hecha la presentación general de quién es la economía, es hora de ir entrando en materia. Y empezaremos precisamente Por los consumidores. O sea, por nosotros mismos, pues todos consumimos y además, todos, a nuestra manera,como empresarios o como trabajadores por cuenta ajena, producimos. (Véase capítulos 2 y 3).

Y hasta acá el resumen del primer capítulo.

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