Cómo Funciona La Economía Para Dummies – Resumen Del Capítulo 8

Hoy volvemos con una entrada sobre el gran libro (cada vez me gusta más) de Leopoldo Abadía, “cómo funciona la economía para Dummies”.

Es el turno del resumen del capítulo 8, titulado “el dinero es el aceite del sistema”.

Capítulo 8 – El dinero es el aceite del sistema

Al lado del Estado hay otro gran protagonista en la macroeconomía, las entidades financieras. Este capítulo voy a dedicarlo a explicar el funcionamiento de esas entidades que, si funcionasen como debieran, serían el engrase necesario para que todo el engranaje económico tirara para adelante.

La teoría del engrase

Todo está financiado. La esencia de la teoría del engrase es ésta: todo está engrasado (financiado) por el sistema financiero, es decir, que un banco o caja de ahorros ha prestado a alguien unos dinerillos que tendrá que devolver en unos años añadiendo intereses.

Algunos ejemplos:

  1. Cuando voy a cenar al restaurante de siempre y me sirven muy bien, y veo la cocina, una maravilla, resulta que esa cocina está financiada por la caja de ahorros de San Quirico. O sea, que si esta entidad no le presta el dinero, el dueño del local no cambia la cocina y si no cambia la cocina, yo seguramente no iré a cenar allí porque el efecto y, a lo mejor, los resultados no serán tan sabrosos.
  2. Cuando voy allí, me desplazo en mi coche, que pagué a plazos porque otra entidad financiera me prestó el dinero, que pude devolver en unos cuantos años, pagando los intereses correspondientes.
  3. Además, pongo gasolina en la gasolinera de siempre, que es de un señor que también se pasó por la caja de ahorros de San Quirico para instalarla.
  4. La gasolina que me ponen la ha suministrado una petrolera gorda que debe de tener préstamos hasta la coronilla.
  5. Cuando recibo el periódico La Vanguardia en casa, es también gracias a que alguien lo ha confeccionado. Eso ha sido posible porque otra caja de ahorros le dejó euros para que pagase al diseñador del nuevo formato y cambiase la maquinaria.

Todo lo que nos rodea funciona porque hay dinero circulando en forma de créditos. Es el aceite que engrasa y permite que funcione toda la maquinaria económica.

Ahora, con la crisis económica, esto no se da tanto, porque precisamente una de las consecuencias de esa crisis es que la fuente del crédito se ha secado: las entidades financieras no tienen dinero para prestar; y después de todo lo que ha pasado, no se atreven a prestar a nadie. Y si algo falla en las entidades financieras, nos falla a muchos de rebote.

El engrase a alturas macroeconómicas

Te lo explico con otros ejemplos:

Pensemos, por ejemplo, en Estados Unidos, que quiere convencer a China para que aprecie el yuan.

China responde que sí, pero que lo hará poco a poco. ¿Y por qué? Pues porque resulta que Estados Unidos le compra muchas cosas a China, ya que el yuan está barato; por 1 dólar te dan muchos yuanes, y cuando los chinos aparecen diciendo que esto tan bonito vale tantos yuanes, el americano que se lo compra traduce a dólares y piensa “qué baratos son estos chinos”. Eso al chino le gusta.

Al que no le gusta tanto es al americano que fabrica lo mismo que el chino y que intenta vender en dólares. Como no puede vender en su casa, se dice: “Pues nada, fastidiaré al chino vendiendo en China”. Pero allí tampoco vende, porque quiere vender en dólares y el chino, para comprar en dólares, tiene que poner muchos yuanes y no le sale a cuenta.

En definitiva, Estados Unidos Importa mucho de China y exporta poco a China. Lo que traducido significa que gasta mucho y trae poco dinero de China. Esa diferencia entre exportaciones e importaciones es lo que se llama balanza comercial. Si las exportaciones son mayores que las importaciones, esa balanza comercial es positiva, tiene superávit; y si es al revés, la balanza es negativa y hay déficit.

¿Qué pasa cuando hay déficit?

Cuando se saca más de lo que se ingresa, la solución es o acudir a los ahorros o pedir prestado.

En el caso de Estados Unidos, ¿sabes quién está dispuesto a prestarle dinero? Sí: ¡China!, que gracias a que el yuan está un pelín escuchimizado les vende mucho, les compra poco y encima, les presta dinero para que le compren más. A eso se le llama hacer un negocio redondo.

Vamos a hablar de los banqueros

Los banqueros son gente que trabaja con materia prima, como cualquier otro. También mi amigo compra cosas para la construcción y luego las vende. Si lo hace bien, gana unos euros de manera honrada que le sirven para que sus empleados vivan, él viva y a final de año pueda dar a todos una paga.

La materia prima de los financieros es el dinero y con ella han de hacer como todo el mundo que tiene un trabajo: acumular mucha de esa materia prima y sacarle el máximo partido posible. Ambas cosas están bien, a no ser que hagan tonterías o bellaquerías. Las mismas de las que te hablaré en el capítulo 14.

Sí, los bancos hacen falta

Como has podido ver a través de la teoría del engrase, son el vehículo a través del cual el dinero que ingresamos en ellos llega a más gente. Gente que, gracias a eso, podrá pedir créditos con los que abrir o ampliar más negocios. Con esos movimientos se crean la riqueza y la prosperidad de un país, pues el dinero va de un sitio a otro y comprando y haciendo negocios va también a las arcas del Estado, que luego puede invertir en muchas cosas.

Todo eso, mal que nos pese, es gracias a las entidades financieras.

Y este es el final del resumen.

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Un saludo, lector.

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