Cómo Funciona La Economía Para Dummies – Resumen Del Capítulo 6

Es miércoles, y venimos con un nuevo resumen del gran libro de Leopoldo Abadía, Cómo Funciona La Economía Para Dummies.

En esta ocasión, el capítulo 6, que se titula “Marcha atrás, como los cangrejos”

Capítulo 6 – Marcha atrás, como los cangrejos

Para los economistas la inflación puede acabar siendo un estímulo para la economía. Maravilloso, si no fuera por el detalle de que en el mundo real prácticamente no se cumple nunca.

Si suben los precios de las cosas, por mucho que te vayan incrementando el sueldo según el IPC del año anterior, vas perdiendo poder adquisitivo. Llegará un punto en que la economía se frenará y se provocará una situación de estancamiento o, incluso, de recesión, y, si es muy brusca, tenemos una crisis.

Definiendo recesión

La RAE dice: “Acción y efecto de retirarse o retroceder”; aplicado al ámbito económico, significa “decrecer”.

Respecto a recesión económica: “Depresión de las actividades económicas en general que tiende a ser pasajera”. No tiene por qué ser pasajera, pero es un período durante el cual disminuye la producción de bienes y servicios, con lo que la economía se estanca.

Si hay menos producción, las empresas necesitan menos trabajadores, lo que se traduce en un aumento del desempleo.

La economía oscila como un péndulo

Los economistas afirman que la economía se mueve entre dos períodos, oscilación que han bautizado como ciclo económico:

  • Recesión: la producción total se contrae. Normalmente se da a partir de acontecimientos inesperados de carácter negativo.
  • Recuperación: la producción total se expande.

Para analizar el ciclo económico, los economistas toman como medida base el pleno empleo, una situación en la que toda aquella persona que quiera un trabajo a jornada completa puede conseguirlo. Existe la posibilidad de que haya gente que no tiene trabajo porque ha dejado el que tenía para buscar otro, que no debería tardar en conseguir.

La solución

Una recesión debería solucionarse mediante el ajuste de precios. Habría que dejar al mercado en libertad para que él mismo se corrigiera:

Imagina que la economía deja de crecer. La producción de bienes y servicios disminuye, aumenta el desempleo y, como no hay trabajo ni dinero, la gente y los gobiernos gastan menos, lo que empeora más la situación de las empresas.

Se llega así a un exceso de oferta. Para solucionar eso, el mercado baja los precios, lo cual acaba atrayendo compradores, de modo que:

  • Los precios disminuyen de forma generalizada.
  • La economía se anima y empieza a producir de nuevo a buen ritmo y, consecuentemente, a contratar a gente hasta llegar al nivel de pleno empleo.

Pero…

¿Qué pasa si la empresa vende a precios inferiores de lo que le ha costado producir esos bienes? Pierde dinero, menos que si no vendiera nada, sí, pero así no se va a ninguna parte y a lo mejor por ello se ve obligada a cerrar sus puertas.

Aunque el modelo económico prefiere no ver esto y echarle la culpa a un cambio lento de los precios. Si el cambio es rápido, la recesión desaparece; si es lento, se alarga en el tiempo. A fin de cuentas si la situación es de recesión, las empresas venderán más barato a lo mejor que el precio de coste, pero también la mano de obra será más barata:

  • La gente tiene necesidad de trabajo y no va a discutir demasiado el salario.
  • Muchas materias primas son también más baratas porque hay excedentes.

Se trata de llegar al nivel de equilibrio de los precios, nivel de precios al que los consumidores queremos comprar.

¿Y si los precios se resisten a bajar?

En la vida real los precios son rígidos y les es difícil bajar. El problema no es de los empresarios, sino de los trabajadores y de sus salarios.

El salario es el precio que paga un empleador por el servicio que le prestas. Y es reacio a bajar, más bien lo contrario.

Mi amigo lo tiene claro. Tiene su empresa y varias personas contratadas, pero aunque la cosa no vaya bien, prefiere no tocar los sueldos, porque sabe que si lo hace se expone a que cunda el descontento y con él baje la productividad.

Ante una situación así, muchos empresarios prefieren despedir a parte de su plantilla antes que rebajar salarios, que pueden llegar a representar el 70 % de los costes de producción. Por lo tanto, si una empresa no recorta en este apartado difícilmente podrá hacerlo en los precios.

El gobierno entra en acción

En una recesión los gobiernos no se quedan cruzados de brazos. Entran en acción mediante su política económica:

  • La política fiscal: si disminuye los impuestos la gente tiene más dinero a mano para gastar y animar la actividad económica. Y si los sube, es el Estado el que ingresa más dinero, que puede dedicar a lo que sea que anime la economía.
  • La política monetaria. La variación de los tipos de interés también puede estimular la economía.

El problema llega cuando se trata de llevar esto a la práctica, porque un error por parte del gobierno puede tener repercusiones desastrosas en la economía.

La política fiscal:

No se reduce sólo a los impuestos, sino también a los gastos que lleva a cabo el Estado. Pongamos que la economía está parada y el Estado, para animarla, se pone a comprar de forma compulsiva algunos bienes; el resultado será que la demanda de esos productos crecerá, las empresas que los producen empezarán a contratar gente y la gente, por fin con un empleo y con dinero, comenzará también a gastar, de modo que la recesión será un mal sueño.

Para que el Estado se ponga a comprar hace falta dinero, y sólo hay tres maneras de conseguirlo:

  • Darle a la maquinita de hacer billetes: el peligro es la inflación, que a la larga puede provocar una situación más grave.
  • Aumentar los impuestos: los particulares tendrán menos dinero para gastar. Por el contrario, el Estado tendrá más que podrá invertir en obras públicas y servicios sociales, aunque posiblemente sin conseguir que el panorama se reactive.
  • Pedir dinero prestado: el Estado emite unos bonos que vende, con la promesa de que pasado determinado tiempo devolverá su importe al comprador, aumentado con un interés. Obtiene así más dinero sin quitárselo a los contribuyentes, pero se endeuda por unos cuantos años. Todo ello se traduce en un déficit presupuestario.

Endeudarse es el principal medio que usan los Estados modernos para obtener dinero, y funciona porque el Estado parece un deudor fiable.

La política monetaria:

Se centra en fijar los tipos de interés, o sea el precio que se paga por usar el dinero. El dinero es también algo que se compra y se vende, y manipular su precio tiene repercusiones inmediatas sobre todo tipo de cosas, por ejemplo la demanda de una hipoteca.

Los tipos de interés bajos generan más consumo e inversión. Como el dinero cuesta poco, la gente y las empresas se atreven a pedir préstamos y créditos con los que comprar casas, coches; no sólo eso, sino que favorecen las inversiones y que se inicien más proyectos. En cambio, con tipos altos, no sale a cuenta ni siquiera para invertir.

No obstante, el papel de los Estados en la macroeconomía no se reduce solo a esto… En el próximo capítulo, veremos los presupuestos generales del Estado.

Y hasta aquí el capítulo 6.

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Un saludo, lector

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